jueves, 19 de mayo de 2011

Sonetos revolucionarios

La madrileña Puerta del Sol, abarrotada de gente. / Fuente: Reuters

Sirvan estos sonetos revolucionarios para mostrar mi apoyo y mi unión incondicional a este movimiento social que está golpeando en las conciencias de los ciudadanos de bien, que están hartos de la situación en la que estamos. Hartos de la precariedad laboral, de los niveles de paro, de la imposibilidad de acceder a una vivienda digna, de los recortes en los derechos fundamentales, de los abusos de la Banca y las traiciones del Gobierno. A todos ellos, mucho ánimo y adelante con las protestas.


I

“¡La democracia es una falacia!”,
Claman los ciudadanos indignados,
Que se sienten dolidos y estafados
Por la falta real de democracia.

Hacen política con fundamentos,
Sabiendo que está en juego su futuro.
Y aunque el camino sea largo y duro,
Les sobran razones y argumentos.

¡Qué románticas son las utopías!
¡Qué bonito es luchar por lo que es tuyo!
¡Qué bella esta incipiente revolución!

Y ahora, qué dirán sus señorías,
Si harta de la gaviota y el capullo
Ha explotado por fin la población.


II

Son cinco los millones de parados.
Son cinco los millones de razones
Para que estallen las revoluciones,
Para que alcen su voz los indignados.

El pueblo ha despertado del letargo.
Despiertan las conciencias de la gente,
Que pide un futuro más decente
Y un presente que sea menos amargo.

¡Basta ya de reírse de nosotros!
Esta crisis la pagaréis vosotros.
Vosotros, los malditos responsables.

Banqueros, gobiernos y empresarios,
Que no escatimáis en vuestros salarios
Y robáis el alma a los miserables.

lunes, 16 de mayo de 2011

Democracia, estás como ausente

La democracia está en la UVI. Como ya dijimos en este blog, se encuentra herida de muerte, esperando un milagro que no llega. Pero aún hay unos cuantos cirujanos que no se resignan y luchan por mantenerla con vida. Cirujanos como los que salieron a la calle ayer, 15 de mayo, en varias ciudades españolas mostrando su cabreo, su indignación y su inconformismo. Hartos de ver que la crisis la paguen siempre los mismos, que los políticos, banqueros y empresarios se rían del pueblo, decidieron gritar “¡basta ya!” a todos aquellos que nos toman por payasos o marionetas.

La iniciativa, promovida por la plataforma ‘Democracia Real Ya’, y con la participación de otros grupos ciudadanos como ‘Juventud Sin Futuro’ o ‘Ecologistas en Acción’ entre otros, tenía como objetivo mostrar el malestar general de la ciudadanía ante el panorama político y social actual, tan degradante y denigrante para el pueblo, que siempre es el que paga los platos rotos. En la multitudinaria manifestación de Madrid (yo no me esperaba que hubiera tanta gente), no se vieron partidos políticos ni sindicatos. Tan sólo había ciudadanos de a pie, de diferentes ideologías y creencias, pero unidos por una misma causa: la sensación unánime de que esto no puede seguir así, que hay que cambiar las cosas.


El colectivo predominante eran los jóvenes. Unos jóvenes que ven como le niegan el presente y le roban el futuro, mientras los tachan de ‘generación NI-NI’ o ‘generación del botellón’. Una juventud que tiene que aguantar los exabruptos de una sociedad que le acusa de pasotismo y pasividad mientras le da la espalda continuamente. Jóvenes con varias carreras y con idiomas, pero que sólo pueden aspirar a contratos basura, donde predominan la temporalidad y la precariedad, o a becas de larga duración y poca remuneración. Por eso salieron a la calle, para escupirles sus verdades a todos los hipócritas que los llaman “sobrecualificados” y les niegan un contrato digno.

Pero en la manifestación del 15M no había sólo jóvenes, también habían hombres y mujeres de mediana edad, algunos padres con sus hijos, y algún que otro abuelo. Fue un acto pacífico pero contundente, donde se escucharon gritos contra los banqueros y los políticos, contra el bipartidismo, contra el capitalismo, o arengas a favor de la revolución tales como “se va a acabar la paz social”, “lo llaman democracia y no lo es”, “PSOE y PP la misma mierda es”, o “el pueblo unido jamás será vencido”. Y pancartas, muchas pancartas, con mensajes como: “Sin luchar, ni pan ni libertad”, “Juventud, ¿divino tesoro?”, “Rebeldes sin casa”, “Violencia es cobrar 600€”, etc. Pero sin duda, me quedo con la frase que llevaba escrita una chica en la espalda y que sentenciaba, parafraseando a Neruda, “me gustas, democracia, porque estás como ausente”.

Para concluir este extenso y necesario post, que hoy más que nunca es un alegato y un alarido por la dignidad y la libertad, dejo aquí un fragmento de un poema de cosecha propia que concluye así:

La libertad es una flor
Que enrejada se marchita.
La libertad es una luz
Que sepultada se apaga.
La libertad es esa voz
Que si está dormida muere.


miércoles, 11 de mayo de 2011

Sumergidos en economía

Fuente: http://ecomon.blogspot.com 
Si con casi cinco millones de parados, en este país no se echa la gente a la calle, aparte de porque nos hemos aburguesado bastante y somos un poco conformistas, pueden haber otros motivos. Y es que aquí, quien más quien menos se saca unos pocos eurillos haciendo chapucillas en negro. Que si fulanito me ha pedido que le arregle el ordenador, que si voy a casa de menganito y le doy clases particulares a sus hijos, que si le limpio la casa a los señores de "Nosequé". Esto es lo que viene a llamarse economía sumergida.

En España, la economía sumergida supone en torno al 17% del PIB. Algunos hablan incluso del 20%. Yo no soy economista, pero tanto una cifra como la otra me parecen elevadísimas. Pero claro, es que en este país nos encanta la picaresca. Eso de estar cobrando el paro y haciendo algún que otro trabajito de ‘extrangis’ nos viene en la sangre. Si el Lazarillo de Tormes, el Buscón de Quevedo o la Lozana Andaluza eran de aquí, ¿qué quieren que le hagamos?

Pero la pregunta existencial que yo me hago es que si la economía sumergida está sumergida, ¿cómo saben cuánta hay? ¿Cómo pueden medirla si son actividades que no se declaran? En fin, mientras alguien es capaz de resolverme esta cuestión, yo me voy, que me ha dicho mi cuñado que a ver si puedo arreglarle… ¡Uy!, casi se me escapa. Hasta otra, picarones.

viernes, 6 de mayo de 2011

Había una vez un circo

Damas sin tablero y caballeros sin caballo, sean todos bienvenidos al mayor espectáculo del mundo: ¡el circo!. La campaña electoral ha abierto sus puertas y en dos semanas veremos desfilar por las pantallas españolas un amplio abanico de payasos, titiriteros, saltimbanquis, funambulistas y fieras temibles hábilmente disfrazadas de corderos para la ocasión. Los políticos se ponen sus mejores galas para este espectáculo circense sin precedentes que ríase usted del ‘Cirque du soleil’.

Pero qué sería de unas elecciones sin los políticos tirándose los trastos a la cabeza al estilo de las discusiones de patio de colegio. Si es que son como niños: “Eso lo serás tú”. “Y tú más”. “Pues tú mucho más”. “Pues tú infinito”. “Y tú infinito más uno”. “Rebota, rebota y en culo explota”. No me digan que son para comérselos; o para echarlos a los leones, que eso sí que daría espectáculo.


Ver Mapa de Corrupción por Partidos Políticos en un mapa más grande

Para mayor disfrute-nauseas del espectador, este año el circo electoral tiene más atracciones que nunca. Y es que la cantidad de imputados por corrupción en unos partidos y otros es demencial. Hay corruptos repartidos por toda nuestra geografía. Ante tal panorama no es de extrañar el descontento y malestar de los ciudadanos con una clase política que cada vez tiene precisamente menos clase. Todo esto hace prever un triunfo aplastante de una tal abstención el próximo 22 de mayo. Pero bueno, no adelantemos acontecimientos que esto no ha hecho más que empezar. Pónganse cómodos y compren palomitas por la que función ha comenzado.


miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Muchas felicidades, currelantes!

Felicidades, currantes de España. Vosotros sois los que levantáis este país. Por ahora sois mayoría; pero, ¡ojo!, que los parados os estamos ganando terreno. Llego un poco tarde para felicitaros por el día del trabajo, pero es que tampoco veía muchos motivos para hacerlo. Sin embargo, ahora que se han dado a conocer nuevos datos sobre el paro, me he dicho: “Juan, haz una entrada sobre este tema”. Y a ello que me he puesto.

Resulta que en el mes de abril el paro bajó en 64.309 personas. Con lo cual el número de desempleados es de 4.269.360 españolitos. Y yo, que no entiendo mucho de estos temas, me he preguntado: “¿Pero cómo es posible esto si el viernes dijeron que había casi cinco millones de parados?”. Pues porque resulta que los datos que han dado hoy son del Ministerio de Trabajo, elaborados según las listas de los servicios públicos de empleo (el INEM de toda la vida), que cuenta la gente registrada en sus oficinas. Mientras que los datos del viernes son de la Encuesta de Población Activa (EPA), que se trata precisamente de una encuesta en la que le preguntan a la gente si trabaja o no independientemente de si están apuntados al INEM.

Pero, datos variopintos y letra pequeña aparte, lo que interesa realmente es que el paro continúa a unos niveles altísimos y preocupantes. Y claro, me pregunto si los sindicatos, con Méndez y Toxo al frente, aún siguen con ganas de celebrar el día del trabajo. ¿No deberían dejar aparcada esta festividad y luchar más por los obreros convocando más manifestaciones y alguna que otra huelga general? Porque como sigamos así, el año que viene no va a haber gente suficiente para soplar las velas de la tarta del 1 de Mayo. Tarta que por cierto, siempre se comen los mismos: sindicatos, gobierno y empresarios. Y al resto, ni las sobras. Como dice Carlos Cano en ‘La murga de los currelantes’: “se acabe el paro y haya trabajo…”