| La madrileña Puerta del Sol, abarrotada de gente. / Fuente: Reuters |
Sirvan estos sonetos revolucionarios para mostrar mi apoyo y mi unión incondicional a este movimiento social que está golpeando en las conciencias de los ciudadanos de bien, que están hartos de la situación en la que estamos. Hartos de la precariedad laboral, de los niveles de paro, de la imposibilidad de acceder a una vivienda digna, de los recortes en los derechos fundamentales, de los abusos de la Banca y las traiciones del Gobierno. A todos ellos, mucho ánimo y adelante con las protestas.
I
“¡La democracia es una falacia!”,
Claman los ciudadanos indignados,
Que se sienten dolidos y estafados
Por la falta real de democracia.
Hacen política con fundamentos,
Sabiendo que está en juego su futuro.
Y aunque el camino sea largo y duro,
Les sobran razones y argumentos.
¡Qué románticas son las utopías!
¡Qué bonito es luchar por lo que es tuyo!
¡Qué bella esta incipiente revolución!
Y ahora, qué dirán sus señorías,
Si harta de la gaviota y el capullo
Ha explotado por fin la población.
II
Son cinco los millones de parados.
Son cinco los millones de razones
Para que estallen las revoluciones,
Para que alcen su voz los indignados.
El pueblo ha despertado del letargo.
Despiertan las conciencias de la gente,
Que pide un futuro más decente
Y un presente que sea menos amargo.
¡Basta ya de reírse de nosotros!
Esta crisis la pagaréis vosotros.
Vosotros, los malditos responsables.
Banqueros, gobiernos y empresarios,
Que no escatimáis en vuestros salarios
Y robáis el alma a los miserables.
